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Los niños y niñas en clases de excavación Pilauco, Osorno.

Escuela Rural de Curriñe y el Colegio Nuestra Señora del Carmen 

Estudiantes mejoran en el Simce gracias a la ciencia

Clubes de Paleontología han permito acercar experiencias científicas del sur de Chile a los niños y niñas de los establecimientos educacionales.

Grata fue la sorpresa para alumnos, docentes e integrantes del Club de Paleontología, cuando conocieron los resultados de la prueba Simce, que arrojaba que la Escuela Rural de Curriñe lograba 307 puntos, empinándose como el mejor puntaje en Ciencias Naturales de los establecimientos municipales de las regiones de Los Ríos y Los Lagos.

El logro alcanzando por los estudiantes de la escuela, ubicada en la comuna de Futrono, tiene un doble valor, debido a su condición vulnerable en el aspecto socio-económicos, lo que esta vez no fue argumento para rendir académicamente de una forma sobresaliente.

La Escuela Rural de Curriñe (Futrono) y el Colegio Nuestra Señora del Carmen (Valdivia) son dos establecimientos educacionales de la Región que están asociados a los Clubes de Paleontología Social, que lidera el Dr. Mario Pino y que coordina el licenciado en biología Erwin González.
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Octavo básico 2011 de la Escuela de Curriñe.

El proyecto lleva tres años de ejecución y cuyo principal objetivo de gestionar el potencial didáctico que tiene la paleontología en general para todos los niveles educativos.  El  quehacer del Club está basado y se sustenta en las investigaciones de los hallazgos paleontológicos y arqueológicos realizados en Pilauco y Monte Verde.   Ambas experiencias se han orientado hacia la llamada “Paleontología Social”, que entendemos integrada con la arqueología de los primeros pobladores y que se sustenta en los conceptos de patrimonio e identidad.

La experiencia lleva 3 años y en la cual han participado 400 alumnos de secundaria, los que presentan antecedentes socio-económicos de carácter vulnerable. Los profesores o monitores que ejecutan el proyecto son esencialmente tesistas universitarios de carreras como geología, antropología y biología. Ellos, trabajan con los alumnos una vez a la semana durante todo un año en aspectos paleontológicos.

La labor consiste en clases teóricas, de laboratorio y salidas de campo. Uno de los resultados más sobresalientes, es que Pilauco por ser un sitio de excavación urbano, se ha constituido en un “bien social”, entendida como todos aquellos elementos que otorgan satisfacción humana, que además permite la investigación, enseñanza y difusión al alcance de la mano.

Esta iniciativa regional, sin dudas, constituye “un modelo de trabajo proyectable”, tanto desde el punto de vista de la actividad formativa como estrategia relacional entre universidad y sociedad.

En relación a la escuela de Curriñe y en un comunicado publicado por Educación, el seremi Carlos Crot valoró la iniciativa señalando que el ”proyecto del Club Científico de Paleontología le permitió dar un despegue de 34 puntos en Ciencias Naturales obteniendo un resultado de 307”.

La autoridad regional agregó  que “esta escuela es un ejemplo y creemos como Ministerio que el esfuerzo es un factor de cambio. Los alumnos vulnerables y que viven en los lugares más apartados pueden obtener buenos resultados. Hoy nos encontramos en un establecimiento que es prueba de ello”.

Comunicaciones Facultad de Ciencias UACh
prensaciencias@uach.cl

 


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