Noticias

Académica del Instituto de Ciencias Ambientales y Evolutivas de la Universidad Austral de Chile, Doctora en Recursos Naturales y Medio Ambiente Susana Paula

Dr. Susana Paula de la UACh:

"Excepcionales condiciones climáticas explican la extensión del área quemada en Torres del Paine"


*La académica del Instituto de Ciencias Ambientales y Evolutivas de la Universidad Austral de Chile,  Doctora en Recursos Naturales y Medio Ambiente Susana Paula,  entrega las claves del  daño que provocó el incendio de Torres del Paine, expresando que las condiciones climáticas imperantes en la Región de Magallanes influyeron en la magnitud del desastre. La  investigadora se incorporó a la UACh en octubre de 2011 a través de los fondos de un proyecto MECESUP, liderado por el Dr. Christian Figueroa.

¿Qué condiciones excepcionales precedieron al incendio en las Torres del Paine?

-La gran extensión del incendio se explica sin duda por las condiciones climáticas:  la temperatura media registrada durante diciembre y la escasa precipitación acumulada durante el año,  fueron junto con el viento, determinantes para la propagación del fuego. Los otros grandes incendios ocurridos en el Parque Nacional en los últimos 30 años se dieron bajo condiciones climáticas semejantes.


¿Pero la causa del incendio fue la  imprudencia de las personas con una mala manipulación del fuego?

-Para la existencia de incendios forestales se requiere una fuente de ignición y combustible y esa fuente de ignición, no sólo en Chile sino en la mayoría de los incendios del planeta, es de origen antrópicos. Sin embargo, la probabilidad con la que una ingnición, se convierta en gran incendio,  depende de la humedad del combustible y esto está determinado por el clima. Las escasas precipitaciones durante el año, junto con las elevadas temperaturas del verano disminuyen la humedad de los diferentes tipos de combustible, ya sea éste grueso (básicamente árboles y arbustos) o fino  (pastos o la materia orgánica almacenada en el suelo). La relación entre clima y fuego es de tipo umbral, es decir, que valores climáticos que incrementan de manera súbita la probabilidad con la que se queman grandes extensiones. Esto explica que pequeñas variaciones en el clima devengan en grandes cambios en el área quemada.

¿Cuál ha sido la relación entre clima y fuego durante la historia en Magallanes?

Históricamente, el clima ha sido determinante en el régimen de incendios en la región. No obstante, La relación entre el clima y el fuego puede verse alterada por modificaciones en la actividad humana. De hecho, los cambios en el régimen de incendios en el sur de la Patagonia en los últimos 1200 años se asocian tanto a modificaciones en el clima como a alteraciones en los asentamientos humanos y de sus costumbres. La utilización del fuego para la caza (por las comunidades nativas) o para la creación de pastos (por lo asentamientos europeos) incrementaron la ocurrencia de incendios en los últimos 400 años. Desde la instauración de planes de supresión y mitigación de eventos de fuego en la década de los 50,  estos hechos han disminuido y los grandes incendios se asocian a eventos de sequía extremos. Ahora bien, los humanos no sólo afectan en el régimen de incendios provocando o disminuyendo las igniciones. La actividad humana modela la estructura del paisaje, la cual modula las relaciones clima-fuego. Por ejemplo, en la cuenca mediterránea el  régimen de incendios en la primera mitad del siglo XX estuvo controlado por la disponibilidad de combustible, puesto que la agricultura y la ganadería fragmentaron el paisaje y disminuyó la cantidad de combustible. A partir de los años 70, la población rural migró a las ciudades, y con ello la continuidad y cantidad del combustible aumentó. A partir de ese momento, el factor limitante de la actividad de fuego pasó a ser el clima (es decir, los eventos de sequía). En el caso del sur de Chile, la presión sobre los bosques nativos  ha aumentado desde mediados de la década de 1980 con la introducción a gran escala de prácticas de explotación del bosque (extracción de madera) orientadas a la exportación. Estos cambios en la vegetación pueden, por tanto, tener un efecto más relevante en el régimen de incendios que las condiciones climáticas per se o la cantidad de igniciones producto de la actividad humana.

f1

f2 

Figura 1. Relación entre las condiciones climáticas (estación meteorológica Carlos Ibáñez; 53° 00' S 70° 51' O, Punta Arenas) y la superficie quemada en la comuna de Torres del Paine. La línea discontinua indica los valores umbrales de temperatura y precipitación relacionado con grandes incendios. En rojo se indican los valores correspondientes para el incendio de este año en el Parque Nacional Torres del Paine (superficie quemada fecha de 6 de enero de 2012; datos de temperatura correspondientes a Diciembre de 2011). Fuente de los datos: Dirección Meteorológica de Chile y Corporación Nacional Forestal (CONAF).

Comunicaciones Facultad de Ciencias UACh
prensaciencias@uach.cl

 


Compartir Noticia